jueves, 6 de septiembre de 2018

9 Cosas que no has de llevarte a tu nueva casa



Dice una famosa frase que “nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes” y no puedo estar más de acuerdo, pero más cierta es una versión suya que corre por internet y que dice:
"Nunca sabes lo que tienes hasta que te mudas"
Este verano me tocó mudarme y estando yo de camino al minimalismo y viviendo en un piso de unos 25 metros cuadrados, no miento si digo que al final, tuve que mover aproximadamente unas 30 cajas. Y sin muebles.

Así que tú, querida lectora, siéntate un momento y piensa, si hoy te mudaras, ¿cuántas cajas tendrías que cargar? ¿cuántos viajes serían necesarios para poder transportarlo todo?

Estoy segura de que la cifra es alta.

Así que por eso hoy, voy a hablar de 9 cosas de las que es recomendable deshacerse antes de una mudanza:

Muebles grandes

¿De verdad te apetece seguir manteniendo contigo ese sofá en el que los gatos se han hecho tres veces pis o esa mesa que hace años que no utilizas? Quizás sea el momento de dejarlo en el pasado y conseguir muebles nuevos.

Electrodomésticos pequeños

Sé que te hizo ilusión comprar una yogurtera y que pensaste que harías yogur cada semana, pero, aparte de cuando la estrenaste, seamos sinceros, ¿la has vuelto a utilizar alguna vez? Creo que es un buen momento para despedirse de esos sueños y llenar el nuevo hogar de sueños y hobbies nuevos.



Hobbies

Lo mismo ocurre con las equipaciones de todos los deportes que dijiste que ibas a empezar y de todos los hobbies que querías probar y que sin embargo permanecen escondidos en el fondo del armario. Así que, ¿por qué seguir arrastrando contigo el peso de los objetos y la culpa por no haberlo hecho? ¿Por qué no dejarlo atrás y asumir que quizás eso no iba contigo y que eso no es malo?

Ropa

¿Sabías que el 80% del tiempo nos ponemos solamente el 20% de nuestra ropa? Por eso, creo que la mudanza es el momento perfecto para aplicar el método Konmari y deshacernos de todas esas prendas que nos llenan el armario y sin embargo nos hacen decir “no tengo nada que ponerme”. Además, te recuerdo que escribí sobre ello un post que puedes leer aquí.


Productos tecnológicos

Hace unos años yo trabajaba en una empresa de informática y estaban cambiando los ordenadores, así que nos ofrecieron quedarnos con los equipos antiguos a quienes estuviésemos interesados. Yo por entonces no tenía ordenador así que acepté la oferta. Sin embargo, al llegar a casa e intentar encender el ordenador para “estrenarlo” comprobé que requería de una contraseña que yo no poseía y que nadie de mi empresa conocía. Así que decidí guardar el ordenador por si algún día conseguía hackearlo. Y así lo tuve guardado hasta que una semana antes de mudarme recordé que estaba en el fondo del armario. ¡Después de 7 meses! Lógicamente, me di cuenta de que si no lo había tocado en 7 meses, no iba a cambiar nada en una nueva casa.

Lo mismo me pasó con todos los router de Orange que tenía guardados: dos mudanzas y ahí seguían acompañándome. Hasta que por fin decidí deshacerme de ellos la semana pasada.

Artículos de playa

¿Vives cerca de la playa? ¿Vas mínimo una vez al año durante una temporada larga? Si la respuesta a una de estas dos preguntas no es “sí”, reconozcámoslo, no necesitas 3 sombrillas, 4 juegos de toallas, varios juegos de palas y además 2 colchonetas.



Juguetes

Yo aquí fallo mucho y lo reconozco. Mudanza tras mudanza siguen acompañándome en mis aventuras mi serpiente gigante rosa y un peluche que me regaló una amiga hace muchos años ya. Y al final, hasta incluso acaban guardados en el armario hasta la siguiente mudanza. Por eso he decidido que de esta ocasión no pasa. O en un mes los pongo a ambos de decoración en algún sitio donde me gusten y no estorben, o se van de casa.

Productos de limpieza

Como fanática de la limpieza y del orden que soy, es normal que adquiera productos para limpiar distintas superficies, los pruebe y al cabo de una semana decida que no me convencen y acaben muertos de risa debajo del fregadero. Gajes del oficio, amiga.

Por eso considero que la mudanza es el momento ideal para cambiar esto. En mi caso lo hice separando todos mis productos de limpieza en dos montones: los que me gustaban y los que no.

Los que me gustaban los guardé en una caja listos para mudarse conmigo a mi nueva, limpia y brillante casa; y los demás, los dejé en la casa antigua para ir limpiando lo que fuera necesario. Y el último día, justo antes de devolver a mi casero las llaves, tiré los restos a la basura.



Papeles

No, no hay excusas que valgan. No necesitas llevarte contigo más de una carpeta con los documentos importantes que necesitas sí o sí. Todo lo demás, que no quepa en esa carpeta, sobra. Una vez más, te remito al post que escribí sobre este tema y que puedes leer aquí.

Y a ti, ¿qué te han enseñado las mudanzas? ¿De qué te desharías antes de una?

6 comentarios:

  1. Menos es mas ya lo dice la gente. La verdad es que tienes toda la razón y yo soy de las que ademas hace limpieza de armario cada temporada.
    Intento introducire el minimalismo en mi vida y creo q lo de acumular no puede ser bueno psicologicamente hahahaha

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    1. ¡Totalmente de acuerdo! De hecho, estoy de acuerdo con alguna teoría que dice que "cuanto más acumulas, más tratas de llenar otra clase de vacíos".

      Hace unos meses vivía un poco entre mi casa y la casa de mi chico y me di cuenta de que en cuanto a objetos materiales, lo único que consideraba casi imprescindible (y digo casi porque no creo que nada material realmente lo sea) me cabía en un simple maletín de ordenador...

      ¡Un besazo y gracias por pasarte! :)

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  2. Hola!
    Ojala hubiera leído la entrada antes de mudarme pero creo que cumplí casi todos los puntos. Muy útil las recomendaciones.
    Sobre muebles grandes yo dejé casi todo: entre los muebles que estaban ya en mal estado y los que directamente no cabían en la nueva casa creo que lo único que me lleve fueron un par de sillas y una mesa. También es cierto que el anterior propietario dejo un montón de cosas así que aproveché las suyas para cambiar las mías, al menos hasta tiempo después que ya compre cosas nuevas. En cuanto a electrodomésticos, productos de limpieza y productos tecnológicos la verdad es que no teníamos nada de sobra -solo que usábamos día a día-, así que en ese sentido nos ahorramos tener que decidir si llevárnoslo o no. Con los artículos de playa te doy toda la razón: había cosas que no se habían usado desde que yo era pequeña que seguían estando y solo nos quedamos con un par de cosas, casi más por el recuerdo que otra cosa. En mi casa también hicimos la limpia de jueguetes -aunque seguí conservando algunos por el recuerdo- y de papeles -ahí si que te tiro mucho-.
    Creo que lo que no cumplí fue con la ropa, que aunque de alguna me deshice traje un montón de ropa que no uso.

    En general lo que más nos sirvió fue deshacernos de cosas que no usábamos, la mayoría regalos que se quedaron al fondo del armario y nunca se usaron. Nosotros los regalamos a conocidos o por nolotires a desconocidos y luego lo que se pudo se donó.

    La mudanza me sirvió a darme cuenta de la cantidad de mierda que guardo, bien por su valor emocional o bien por el "quizá lo necesite en algún momento y luego lo eché de menos"

    Un beso, nos leemos.

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    1. ¡Holi!

      La verdad es que es alucinante descubrir todo lo que tenemos... Y cuantas son cosas que ya no nos proporcionan ningún tipo de felicidad y que simplemente guardamos porque "qué pena tirarlo", "me lo regaló pepito", "lleva en nuestra familia muchos años"... Creo que son excusas y obstáculos que inconscientemente nos ponemos a nosotros mismos por miedo a avanzar...

      Por eso me gusta tanto mudarme: ¡te abre tantas nuevas posibilidades!

      Me alegro de que a ti también te sirviera la mudanza para ese propósito!

      Un besazo y mil gracias por pasarte :)

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  3. No puedo estar más de acuerdo contigo, nosotros no estamos de mudanza pero yo estoy intentando meter en casa el minimalismo y deshacernos de millones de cosas que no se han utilizado en años. Si tuviera que mudarme yo creo que lo más difícil para mi sería deshacerme de la ropa, porque aunque te doy la razón en lo que comentas de que apenas nos ponemos el 20% de lo que tenemos, para mi sería un mundo tirar algo jajaja y ya si tiro algo es porque tiene mil años y ni me entra jajjaa. Besazos.

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    1. Fíjate que curiosamente es lo que Marie Kondo considera que es más fácil tirar: la ropa.

      Yo la verdad es que cuando hice su método, le tenía miedo en un principio pero me puse tan firme conmigo misma que al final mi por aquel entonces novio me tuvo que frenar porque me iba a quedar sin armario! ;)

      ¡Un besito guapa y gracias por pasarte!

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